Soy Nerea, fotógrafa profesional desde 2017. Aunque empecé especializándome en sesiones infantiles y de familia, las bodas se han convertido en uno de mis reportajes favoritos: es el día en el que más emociones se concentran en menos horas, y mi trabajo es no perderme ninguna.
Mi estilo es natural y documental: nada de posados eternos ni interrupciones constantes. Prefiero moverme entre vosotros y vuestros invitados casi sin que se note, para que las fotos reflejen lo que realmente pasó ese día, no una versión artificial de él.
Antes de la boda nos conocemos bien, para que el día del evento ya no haya nervios delante de la cámara. Y una vez celebrada, tendréis vuestro reportaje completo en un plazo máximo de 15 días, mucho antes de lo habitual en el sector.
Contadme cuándo y dónde es vuestra boda, y hablamos sin compromiso de cómo puedo acompañaros ese día.